¿Merece la pena vivir consternada en una sociedad tradicionalmente machista, dónde los
hombres pueden andar de aquí para allá sin crítica ninguna y las mujeres están, aún hoy,
sometidas a durísimas críticas allá dónde vayan y hagan lo que hagan? Pues yo, digo que sí,
que cada vez que miro a mi hijo, olvido todas las palabras provenientes de lenguas arpiotas
hacía mi, sólo por ser madre soltera, olvido la vergüenza que pasaba con 18 añitos al pasear a
mi bebé, ya que cada vez que lo hacía, numerosas miradas acuchillantes acompañadas de
un malsonante murmullo, rompían la paz que había entre ese ser que creció dentro de mí y yo.
Diez años después, todavía siento esas miradas y oigo esos murmullos, pero ya no atraviesan
mi alma. He comprendido, que si un día ame a un hombre con toda mi alma, hasta el punto
de entregarle todo mi ser y después él se marchó, yo no tengo la culpa.
Y no me arrepiento de nada, ya que me hizo el regalo más valioso que pueda existir en el
universo, aunque gracias al machismo de ésta sociedad, él haya salido de rositas y yo haya
sido la que ha tenido y tiene que superar duras pruebas, día a día, para demostrar que soy
tan digna como cualquier otra mujer, católicamente casada y “ sin pecado “ alguno.
Cristian, te quiero.
Autora: Cristina Ramos López
No comments:
Post a Comment